viernes, 11 de septiembre de 2015

Una Inesperada Pero Agradable Sorpresa

El día 9 de Septiembre de 2015 quedé por la mañana con un amigo gay que conozco desde hace ya unos 6 meses.
El caso es que esa mañana no era muy calurosa que digamos, así que me dijo que fuésemos a su casa mejor, que allí estábamos más calentitos. Una vez llegamos él se sentó en un sofá, y yo me senté en otro distinto...
Me dijo: ¿Por qué no te vienes aquí, a mi lado?
Me senté allí... Esa noche no había dormido nada, así que le dije que estaba muy cansado, y me dijo, pues túmbate si quieres... Acabé tumbado con mi cabeza encima de sus piernas.
De vez en cuando el me miraba de arriba a abajo, como si me estuviese escaneando, como si fuese un dibujo animado... Y en una de estas se empezó a reír...
Le pregunté por qué se reía, no me lo quiso decir, pero yo ya sabía perfectamente por qué era... En mi pantalón había un bulto que no era ni medio normal...
Yo veía como poco a poco se iba acercando más y más a mi boca cuando hablaba... Yo en parte ya me esperaba lo que iba a pasar a continuación, pero también me sorprendió que pasase...
En una de estas, de tanto acercarse, lo que se acercaron fueron nuestros labios... y nos besamos.
Fue un buen beso, la verdad... Lo que más pena me da de todo esto es que poco después tuve que volverme ya a mi casa, me gustaría saber qué podría haber llegado a pasar... Lo mismo pasa otro día...
Cuando iba de camino a casa recibo un par de WhatsApps del chico... Ahí fue cuando me confesó por qué se reía, y me dijo que el también había tenido como 5 erecciones a lo largo de esa mañana, cosa de la cual yo me había dado cuenta, pero él no sabe que yo lo sabía...
En definitiva, fue una buena mañana

No hay comentarios:

Publicar un comentario